Slot.com trae el primer social casino a España

Luis Blanco | 28 Agosto 2019

Slot.com permite jugar sin tener que gastar dineroLa empresa Slot.com ha presentado el primer social casino de España que permitirá jugar sin invertir dinero real.

El juego de casino online no deja de innovar para llegar a un número cada vez más grande de jugadores. Las cifras hablan por sí mismas, y es que el del juego online es uno de los pocos sectores que no deja de crecer ejercicio tras ejercicio. Pues bien, de la mano de Slot.com llega ahora un nuevo concepto de juego. Se trata del social casino, una nueva posibilidad de diversión que se impone conocer.

Un concepto ya extendido en otros países

Aunque ha tardado en llegar a España, lo cierto es que el social casino lleva ya tiempo triunfando en países del entorno europeo como Francia y Reino Unido. Desde que surgió, la idea no es otra que dar la posibilidad a los amantes de los juegos de casino o a aquellos que quieren probar por primera vez sus juegos de hacerlo de forma gratuita, sin tener que invertir dinero.

En un social casino se pueden encontrar los mismos juegos que en cualquier otro casino online. Tragaperras, mesas de póker o blackjack y ruleta son los más conocidos, por lo que los jugadores se sienten aquí como si estuvieran disfrutando de toda la magia y emoción que el azar trae consigo.

Sin embargo, no es necesario en ningún momento tener que hacer depósito alguno. Es decir, los jugadores no invierten nada de su dinero, ya que el social casino funciona con monedas virtuales que se pueden obtener de diferentes formas.

Para los que no están familiarizados con el sector, el que un casino no conduzca a los jugadores a apostar dinero real puede parecer una locura. Sin embargo, el social casino ha demostrado ser un éxito económico allá donde se ha probado, por lo que la apuesta de Slot.com seguramente calará también de forma positiva en el mercado español.

Cómo se juega en un social casino

La dinámica de este tipo de casinos es muy sencilla. Hay que advertir que normalmente están disponibles tanto a través de un ordenador como en dispositivos móviles tipo tablet o smartphone, por lo que se puede acceder a ellos con total comodidad.

Como ya apuntamos antes, el social casino no cuenta con dinero de verdad. Sin embargo, sí que hay saldo, ya que de alguna forma se tiene que poder jugar a tragaperras y otros servicios del casino.

El crédito se consigue con monedas digitales. Estas se obtienen de forma completamente gratuita, y es que la empresa encargada ofrecerá cada cierto número de horas una serie de monedas que permitirán a los usuarios apostar en cualquiera de las secciones de la página web o app.

Así, es posible que un usuario tenga suerte y consiga ganar y jugar durante horas con el saldo inicial, aunque también se puede perder todo el saldo si no se sabe jugar responsablemente.

Pero ¿qué emoción genera un tipo de casino en el que no se pueden retirar los beneficios? Bueno, estos sirven normalmente para desbloquear mejoras en el perfil del usuario o para acceder a juegos que se encuentran bloqueados inicialmente. Es más, algunos social casinos permiten competir contra amigos y otros usuarios, un tipo de juego en el que el simple hecho de divertirse con otros aporta la dosis de emoción que se espera.

¿Por qué el social casino es positivo para empresas y jugadores?

Si un casino gana dinero con el margen de beneficios que todos los juegos de azar tienen, ¿cómo puede un social casino ser un negocio rentable si no hay dinero real en juego? La primera fuente de ingresos de estas empresas es la publicidad, y es que sus páginas web y sus aplicaciones móviles suelen incluir anuncios.

Tal y como sucede en apps y juegos de otro tipo, retirar los anuncios tiene un precio. También es importante no perder de vista que los créditos para jugar pueden comprarse. Si se quieren mejorar las estadísticas o acceder a nuevos juegos sin tener que acumular experiencia con los créditos gratis, entonces hay que pagar sí o sí, aunque no es obligatorio para poder disfrutar de los juegos que ofrece un social casino.

Así, las empresas que los regentan sí que obtienen beneficios, pero ¿qué sucede con los jugadores? Para los usuarios, un social casino presenta varias ventajas. Una es la posibilidad de jugar sin tener que apostar su propio dinero, algo que a veces buscan muchos jugadores.

Por otro lado, el social casino se puede emplear para practicar las estrategias de juego. Son muchos los usuarios que, antes de lanzarse a las salas de un casino de verdad, ponen en juego sus habilidades en aplicaciones como la que ahora va a lanzar Slot.com en España, y es que jugar sin riesgo de pérdidas es la mejor forma de entrenar y mejorar.