El juego online aumenta su margen de beneficio en 2016 un 34 por ciento

Luis Blanco | 17 Julio 2017

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La dirección General de Ordenación del Juego ha publicado recientemente su memoria anual. En ella recopila los datos del sector relativos al 2016, los cuales evidencian la abismal diferencia entre el flujo monetario que el juego presencial ha generado comparado con el online; un 93.91 por ciento frente a un 6,09.

No obstante, si la curva dibujada por el juego presencial en los últimos años gira hacia abajo, salvo algún repunte, la del juego online no ha parado de picar hacia arriba desde la regulación de 2012. Mismamente, del 2015 al 2016, el margen de beneficios ha escalado un 34 por ciento.

En 2016 la cantidad total jugada por los usuarios online ha ascendido a 10.885,88 millones de euros (un 27,13 por ciento más que en 2015), mientras que los premios recibidos han sido 10.456,60. Por tanto, el margen total de beneficios brutos repartidos entre los 51 operadores presentes en España suma 429 millones de euros. En 2015 fueron 283.

Apuestas y tragaperras tiran del carro

Un comportamiento alcista marcado prioritariamente por la buena acogida entre el público español de las apuestas deportivas (un ascenso interanual de las cantidades jugadas del 19,98 por ciento) y las tragaperras. El póquer, sin embargo, es el único juego que arrastra una tendencia negativa (un 11,41 por ciento menos respecto al año anterior).

El 45 por ciento de los 10.885 millones de euros totales jugados recayeron en apuestas deportivas, el 18,5 por ciento en la ruleta; en póker un 14,5 por ciento, un 12 en máquinas tragaperras, mientras que el Black Jack supuso un 7 y el resto un 2 por ciento.

Informe sobre la percepción social del juego

Por otro lado, también ha visto la luz recientemente un estudio sobre el sector del juego en España. Se trata del “VIII Informe de percepción social sobre juegos de azar” elaborado por la Fundación Codere en colaboración con el instituto de Política y Gobernanza de la Universidad Carlos III de Madrid. Este enfatiza cómo los jóvenes juegan menos que la media y que aumenta la frecuencia de juego en los mayores de 45 años. Sin embargo, el perfil más joven es cada vez más relevante en apuestas deportivas, salones, bingos y casinos.

En cuanto a la frecuencia de juego por segmentos de edad, el 6,5 por ciento de los encuestados de entre 18 y 24 afirma jugar una vez a la semana, un dato que supera el 20 por ciento a partir de los 35 años y se acerca al 30 por ciento en el caso de los mayores de 45 años. Por géneros, el 17,8 por ciento de las mujeres admite que juega todas las semanas, frente al 25,1 por ciento de los hombres.

Para concluir, el informe anota que la incidencia del juego problemático entre la población española adulta sigue siendo estable y residual, pues solo un 0,3 por ciento es considerado de “alto riesgo”, el mismo nivel que el registrado en Suecia y solo mejorado por el de Noruega (0,2 por ciento) de entre las principales democracias europeas.