Las “fake news” se infiltran en la crisis catalana

Luis Blanco | 12 Diciembre 2017

Las “fake news” se infiltran en la crisis catalanaLas fake news se han convertido en un elemento de preocupación para los Gobiernos del mundo. El poder de la desinformación y de las redes sociales se ha evidenciado gracias a ellas, que no son más que noticias falsas que se introducen entre un sector de la población a través de las redes para provocar determinados resultados políticos y sociales. La crisis de Cataluña, ha sido el último acontecimiento político en verse amenazado por este tipo de injerencias procedentes, supuestamente, de Rusia.

El uso de noticias falsas en el mundo

Hay dos ejemplos especialmente paradigmáticos en lo que a las noticias falsas se refiere. El primero, ampliamente conocido, tiene que ver con Donald Trump, y su victoria en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos, que se achaca a una injerencia rusa. Los piratas informáticos rusos, capaces de romper incluso los robustos cortafuegos de los casinos online, elaboraron un sinfín de noticias falsas en las que se podía leer todo tipo de informaciones, incluyendo algunas en las que se decía que el papa Francisco apoyaba la candidatura de Trump. Lo que se conseguía así era crear un ambiente de desinformación que, finalmente, favoreció al actual presidente.

El otro ejemplo estaría en Inglaterra, con su salida de la Unión Europea a través del Brexit. Aunque este caso ha sido mucho menos analizado, se han encontrado relaciones entre la piratería rusa y el resultado del referéndum, todo en favor de una estrategia rusa para desestabilizar Europa.

Mismo punto de mira que ha enfocado hacia Cataluña recientemente con motivo del referéndum y la declaración unilateral de independencia Así, han ido apareciendo noticias falsas o informaciones tergiversadas cuyo objetivo eran confundir y condicionar a la opinión pública

Una pléyade de noticias que no responden a una misma intencionalidad. Algunas de ellas quieren ser, sencillamente, un trolleo, o una especie de broma virtual a todo el mundo. Otras son emitidas por los simpatizantes de uno u otro bando. Es decir: no es que exista un patrón claro por el cual estas llegan a producirse.

Algunas de las que se tomaron por ciertas fueron las de que, por ejemplo, el presidente de Estonia daba como válido el resultado del referéndum ilegal del 1-O. Otra sería la del FC Barcelona que, supuestamente, habría felicitado al presidente catalán después de la proclamación de independencia. Tal felicitación nunca sucedió, pero se utilizó un tuit de felicitación del año 2016 para hacerlo pasar por actual.

De manera similar, el país africano de Gambia tampoco llegó a reconocer Cataluña como un Estado independiente, así como tantos otros mensajes que se dieron por válidos y que no llegaron a serlo.

Las redes sociales, esenciales en las falsas noticias

Facebook ya se pronunció, asegurando que tratará de evitar las noticias falsas. Las cuentas falsas, noticias que buscan desinformar y demás se alimentan, principalmente, de las redes sociales. Un mundo que, precisamente por su tamaño, llega a ser en muchos casos inabarcable. Es este el caldo de cultivo de la mayoría de estas noticias y, por tanto, se exige algún tipo de respuesta que, poco a poco, está empezando a aparecer.

Hace años, Google también empezó a anular aquellos contenidos que directamente eran falsos. Lo consiguió gracias a un perfeccionamiento de su algoritmo en los motores de búsqueda, de manera que era capaz de detectar lo que era veraz de lo que no. Todo apunta a que esto mismo se hará en el terreno de las redes sociales.

En conclusión, las fake news han llegado a España de la mano de la crisis independentista en Cataluña. Como se puede ver, la desinformación aprovecha los momentos de convulsión social para hacer acto de presencia, y, en este siglo XXI, se alimenta de las redes sociales.
 

Imagen: © Mike Mackenzie