El Big Data se hace un hueco dentro y fuera de los terrenos de juego

Luis Blanco | 12 Junio 2017

Big Data

“Big Data” es uno de esos nuevos términos usados cada vez con más alegría, como puede ser Inteligencia Artificial, Social Media o Start Up. Léxico inherente a la “revolución industrial” parida en Silicon Valley y que orbita en torno a internet y las nuevas tecnologías capaces de extrapolar una masiva cantidad de datos sobre cualquier aspecto de estudio. Una información alfanumérica que, filtrada y ordenada correctamente mediante el software apropiado, puede ayudar a comprender y analizar como nunca el objeto de nuestra investigación, sea cual sea, y actuar en consecuencia bajo el prisma del “dato perfecto”.

El deporte moderno no es ajeno a ello y el fútbol tampoco, a pesar del ramalazo romántico que muchos entrenadores y especialistas conservan. Pero debido a los últimos avances tecnológicos, la acumulación de datos y su pertinente disección a través de este método viene cobrando mayor relevancia a la hora de afinar la toma de decisiones una vez filtrada una cantidad enorme de variables y factores que entran en juego –nunca mejor dicho-  durante un partido de fútbol o una temporada completa.

Los clubes de fútbol, a la última

Luego la pelota puede entrar o no en la portería, pero cuantos menos factores se dejen al albur de los caprichos del destino, mayor será la probabilidad de éxito. Filosofía que, últimamente, los clubes de fútbol están entendiendo a la perfección dada su inversión en wearables y software, liderada en España por FC Barcelona, Sevilla, Real Madrid y Villarreal, entre otros. Otros deportes ya lo hicieron (como así refleja la película Moneyball, protagonizada por Brad Pitt) y perseveraron en una metodología basada en el tratamiento de la información que el juego brinda como trasunto hacia una meta u objetivo.

el Big Data

Un universo de datos, algoritmos y tecnología a ras de hierba que Francisco González, analista de datos y experto en Big Data que recientemente viene trabajando con el Sevilla CF, defiende a ultranza tras 25 años dedicados a combinar sus dos pasiones; la tecnología y el fútbol. Según González, una película de los eventos que suceden en 90 minutos de juego captura “más 8 millones de datos” que pueden ser recogidos por cámaras, sensores o wearables deportivos con GPS como los chalecos que emplean algunos equipos. Así obtienen grupos de datos útiles para el análisis de patrones y tendencias, de modelos predictivos de juego, la propensión a la fatiga o lesión, el análisis individual en relación al del equipo, la simulación de jugadas o la valoración de jugadores en mercado, entre otros.

Pero, ¿cómo podemos filtrar tanto dato para hallar el que realmente necesitamos? “Una vez capturados debemos almacenarlos en un repositorio común que permita transversalidad entre todos los actores de responsabilidad en el tratamiento de los mismos. Depurarlos, analizarlos objetivamente a través de herramientas analíticas y algoritmos matemáticos”, añade González para terminar de explicar a grandes rasgos el trabajo de un experto en Big Data.

El Big Data en las apuestas

Tecnologías y metodologías para esquilmar los datos útiles de los que no lo son que son y similares a los que las casas de apuestas deportivas y los casinos en línea llevan poniendo tiempo en práctica. En primer lugar, las casas de apuestas empezaron a usar el Big Data para afinar las cuotas de sus eventos y actualizar toda la información en vivo y de forma instantánea. Así, llegaron a la conclusión de que cuantos más datos se ofrezcan a sus jugadores para que sus predicciones y estrategias sean más precisas, más confianza generará la marca y, por ende, mayor será el número de sus clientes.

Un ejemplo de cómo puede ejecutarse lo brinda SharckScope, un sitio web que recoge datos de un millón de jugadores de póquer al día para que así estos puedan analizar sus estadísticas y mejorarlas. Algo parecido ocurre con los aficionados a las apuestas deportivas, quienes cada vez más se sirven de toda la información disponible en la web para sus predicciones e, incluso, se dejan asesorar por portales de expertos en compilación y análisis de datos deportivos, tales como Betegy, a la hora de apostar y maximizar sus probabilidades de ganancias.

Pero no solo los jugadores y las casas de apuestas deportivas se benefician del uso del Big Data sino que también los casinos en línea lo emplean con el mero objetivo de rentabilizar sus campañas de marketing con acciones más personalizadas y afinadas para cada cliente o público objetivo. Otro de los miles usos que, hoy en día, se da a esta manera de entender el dato como fuente inagotable de conocimiento. Como no, el sector del entretenimiento online no podía ser ajeno a ello.