Goles imposibles, implantes masculinos, tatuajes irracionales y otras apuestas bizarras

Luis Blanco | 05 Mayo 2017

apuestas más raras jamás hechas

Resulta cristalino que el juego está cada vez más integrado en muchas y variopintas culturas de todo el mundo. Su origen se remonta a varios siglos atrás y los primeros beneficios económicos procedentes de las apuestas en Gran Bretaña datan de 1659, cuando la reina Elizabeth I autorizó la primera lotería con el fin de aumentar los ingresos fiscales. Por el contrario, su padre, el rey Enrique VIII, prohibió los juegos de azar entre sus soldados dado que consideraba que les distraían demasiado. Dicotomía amor-odio con el juego presente en Gran Bretaña a lo largo de su historia y en diferentes magnitudes.

Tradicionalmente, los ricos hacían apuestas deportivas a perros y caballos, mientras que los pobres apostaban en otros juegos de mesa. Dos tipos de entretenimientos que aumentaron exponencialmente durante la revolución industrial, aunque, a pesar de estar tolerados entre la élite, eran criminalizados entre las clases trabajadoras.

El Dr. Mark Griffiths, profesor de estudios del juego en la Universidad de Nottingham Trent, asegura que la sociedad británica aceptó el juego de forma natural en 1994, cuando se introdujo la lotería nacional. Años más tarde, la aparición de Internet y los casinos en línea que surgieron al abrigo de esta vanguardia tecnológica legitimaron también las apuestas en la psique patria, aunque de una forma completamente nueva.

Apuestas muy, muy, muy… extrañas

Pero con el tiempo, en Gran Bretaña y en todo el mundo, se ha extendido la noción de que hoy en día se puede apostar por casi todo; desde cuándo se extinguirán los osos polares hasta qué celebridad será la próxima en estar envuelta en un escándalo o cuándo se acabará el mundo, aunque… ¡buena suerte para cobrar esa última!

Apostamos en eventos que nos interesan, también más allá de los deportes y las carreras. Los resultados políticos, la cultura popular y las apuestas financieras son muy comunes, tanto en línea como de forma tradicional. Pero… ¿cuáles son las apuestas más extrañas que se han hecho nunca? Hay muchos aspirantes al título honorífico de apuesta más bizarra, pero hemos recopilado algunas de nuestras favoritas.

El gol desde su campo de Xabi Alonso

En 2006, un aficionado al fútbol inglés ganó 25 000 libras tras jugar 200 a una apuesta con una cuota de 125 a 1. Apostó que el centrocampista defensivo del Liverpool Xavi Alonso marcaría un gol desde su propio campo durante aquella campaña. Alonso anotó contra el Luton Town y la casa de apuestas perdió mucho más de lo que había descrito inicialmente como las 200 libras más fáciles que había ganado.

Los lucrativos pechos de un jugador de póker

El jugador de póker Brian Zembick fue desafiado por otro aficionado a ponerse implantes de pecho y mantenerlos durante un año. Retó a un cirujano que también era jugador, ganó los 4500 dólares que necesitaba para la operación y lo intervinieron en 1996. Al final, ganó 100 000 dólares por sus esfuerzos y todavía no se ha quitado sus implantes de la talla 38 C. De hecho, todavía gana más de 10 000 dólares al año por mantenerlos firmes.

implantes de pecho de Brian Zembic

Todo por amor al Liver Bird

El apasionado aficionado del Liverpool Tom Pound apostó con su novia y su futuro suegro que su equipo favorito ganaría la Premier League de 2014. Dijo que se haría un tatuaje del Liver Bird, del logotipo del equipo y su lema, “nunca caminarás solo”, en el pene. Al término de la temporada debió de sentirse tan aliviado como decepcionado cuando el Manchester City alzó el título.

Una serie de caóticos eventos

Una apuesta acumulada en una serie de eventos no relacionados hizo que un galés anónimo ganase 194.400 libras a principio de siglo. Supuestamente usó sus conocimientos sobre la cultura popular, pero posiblemente sus ganancias atienden únicamente a la suerte. Apostó que la banda U2 permanecería unida, que Cliff Richard sería caballero y que EastEnders y Neighbors seguirían siendo retransmitidos por la BBC después del año 2000. Hizo la apuesta en 1989, apostando solo 30 libras. ¡Las probabilidades acumuladas de 6479 a 1 mostraron que realmente valía la pena jugar a largo plazo!